
«La intuición no es para mí otra cosa que
la inteligencia del corazón; por eso es también
facultad y virtud de las mujeres, porque nosotras vivimos guiadas
más bien por el corazón que por la inteligencia.
Los hombres viven de acuerdo con lo que razonan; nosotras vivimos
de acuerdo con lo que sentimos; el amor nos domina el corazón
y todo lo vemos en la vida con los ojos del amor...»
Eva
Perón, 1951.