Con la llegada del invierno hace su aparición la gripe, enfermedad viral
que se desarrolla en forma epidémica durante esa época del año.
Es importante aclarar que el resfrío común y la gripe no son lo mismo.
La gripe es provocada por el virus influenza.
Los síntomas de esta última son mas generalizados e importantes tales como
fiebre alta (durante tres a cinco días), dolores corporales, cefaleas, tos y
un típico dolorimiento articular y muscular.
El resfrío común lo causan otros virus respiratorios y si bien los síntomas
son similares se ubican más en el tracto respiratorio superior (nariz y
garganta) normalmente más leves y de corta duración.
Si bien pareciera ser un proceso benigno, la gripe provoca un número elevado
de decesos por año.
Esto se debe a las complicaciones en personas débiles como neumonías virales
y bacterianas causando la hospitalización e incluso la muerte.
Está comprobado que la manera mas eficaz de prevenir la gripe es la vacuna.
Para evitar la aparición del virus de la influenza, sin prejuicio que
existen otros mecanismos para alejar los cuadros gripales.
A modo de ejemplo, se debe evitar los cambios bruscos de temperatura; no
permanecer durante largo tiempo en ambientes cerrados con otras personas. Es
por ello que se aconseja la renovación del aire en dichos ambientes.
Otra medida importante de prevención es una alimentación equilibrada que
contenga un múltiple aporte de vitaminas y proteínas las que fortalecen la
eficacia del tejido por el cual se filtran los virus al organismo.
Por ello se deben ingerir cítricos, pescados, clara de huevo, vegetales,
fibras, carnes blancas y rojas las que le aseguran al organismo proteínas,
oligoelementos y vitaminas A, B1, B6, B12 y C.
La composición de la vacuna usada en nuestro país es recomendada anualmente
por la OMS.
Dicha vacuna está hecha a partir del virus de la gripe atenuados ó muertos
que aquejaron los últimos años, protegiendo de esta manera contra los virus
más nuevos.
La vacuna permite que el individuo reaccione inmunitariamente; lo que
significa que al llegar el verdadero virus el organismo ya dispone de las
herramientas necesarias para defenderse de la gripe.
La vacuna antigripal tiene una eficacia del 70% al 90% en personas sanas. En
el resto de los casos los síntomas que se presentan son más leves que si no
se hubiesen vacunado.
Quienes deben vacunarse:
» Adultos: mayores de 65 años.
» Niños: de 6 a 23 meses.
» Personas de cualquier edad con enfermedades crónicas respiratorias,
cardiológicas, renales, diabetes, alteraciones del sistemas inmune, personas
internadas en geriátricos.
» Mujeres que cursan el 2º ó 3º trimestre del
embarazo en época de epidemia (Mayo-Octubre).
Vía de administración:
» Intramuscular
Contraindicaciones:
» Alergia al huevo
» Alergia a otros componentes
» Niños menores de 6 meses
con
antecedentes de S. de Quillain-Bara |