¨El diagnóstico precoz de la diabetes es imprescindible para su adecuado control y prevención de complicaciones, lo que resulta frecuente cuando no se realiza el tratamiento oportuno.
La Diabetes es una enfermedad crónica que afecta el metabolismo y se debe a la falta total o parcial de la hormona insulina que secreta el páncreas.
El modo de vida actual urbano y sedentario predispone a muchas personas a padecer esta enfermedad, la que ha aumentado significativamente en los últimos años.
En la Diabetes tipo I las células del páncreas no producen insulina. Aparece durante la niñez, adolescencia y juventud y en general los síntomas se presentan repentinamente. Este tipo de diabetes necesita la administración de insulina exógena.
La Diabetes tipo II es la más común y deviene porque el organismo no produce suficiente insulina ó porque las células ignoran la presencia de la misma. Generalmente se presenta en la madurez y puede requerir hipoglucemiantes orales. A veces este tipo de diabetes se puede regular sólo con una alimentación adecuada y actividad física.
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Tipo I
Dependiente de Insulina |
Tipo II
No dependiente
de Insulina |
Edad de inicio |
Menor de 20 años |
Mayor de 20 años |
Antecedentes familiares |
Poco Frecuente |
Muy Frecuente |
Inicio de síntomas |
Abrupto |
Lenta y Progresiva |
Peso Corporal |
Normal |
Aumentada a sobrepeso |
Complicaciones |
Agudas y sostenidas
en el tiempo |
Crónicas y en aumento con
el progreso de la enfermedad |
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Diabetes Gestacional: Comienza durante el embarazo. Habitualmente la paciente recupera el estado normal después del parto. Los factores de riesgo para este tipo de diabetes son la obesidad y los antecedentes familiares.
• Incremento de la sed.
• Necesidad de orinar frecuentemente, incluso varias veces en la noche.
• Aumento del apetito.
• Pérdida de peso.
• Cansancio y fatiga.
• Infecciones frecuentes.
• Visión borrosa
• Heridas que tardan en cicatrizar.
Se basa en tres pilares: dieta, ejercicio y medicación.
Es fundamental que el paciente mantenga los niveles de glucosa en sangre dentro de los valores normales para reducir el riesgo de las complicaciones.
En muchos casos de Diabetes tipo II no resulta necesario la medicación si se controla el exceso de peso y se realiza un programa de ejercicio físico en forma regular.
Sin prejuicio de ello, con frecuencia se requiere una terapia sustitutiva con insulina o hipoglucemiantes por vía oral.
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